En Chontales la ganadería se posicionó desde los años sesenta. Antes también había ganado pero las minas producían más que ahora y la selva tropical húmeda cubría buena parte de la región.Como en Chontales hay pocas carreteras y caminos y muchos productores viven aislados en la montaña, no pueden sacar diario la leche.Tienen que hacer queso y sacarlo a vender en bestias un día a la semana, a los famosos puertos de montaña. Pero eso no quita que el queso rico siempre haya sido Chontaleño ya sea queso seco, queso ahumado, frescal o de crema.
En esos mercados de montaña muchos productores cambian su queso por sal, azúcar, aceite, botas de huleo cualquier cosa que les haga falta. Cuando lo venden los comerciantes les pagan mal. Los comerciantes les compran el queso a la mitad de lo que cuesta en cualquier mercado de una ciudad. Pero no tienen otra alternativa y tienen que vender su queso a esa gente.
Por eso, para defenderse, algunos dicen que antes de hacer queso seco es mejor hacer mantequilla, que es más cara o queso fresco, ya sea frescal o ahumado porque pesan más y se pagan mejor.
En una finca típica se ordeña diario y se obtienen aproximadamente unos 20 galones de leche. Con eso se puede producir crema y unos dos quintales semanales de queso. Los que entienden de queso saben que no es lo mismo un queso frescal picado que un queso frescal manto de leche aunque a los dos se les llame frescales.
Cómo hacer queso fresco
De acuerdo a lo que explica el experto en quesos, un buen cuajo hace un buen queso. No importa que clase de queso hagamos.
En Chontales siempre se hace así: Cada domingo se prepara el cuajo para toda la semana. Se mete en el tarro el cuajo de una vaca y se llena de suero de leche hasta el borde. Según se usa se va rellenando de suero.
El domingo se bota todo y se limpia bien el frasco para preparar otro cuajo nuevo para la siguiente semana.
1-Se echa la leche en la canoa. Se ordeña muy de mañana, y se echa la leche en una canoa quesera. Se deja reposar hasta el mediodía.
2-Se descrema. Como la crema flota, se va para arriba. Al mediodía ya subió toda la crema y se puede sacar con un platito.
3-Se le echa el cuajo. Una vez descremada la leche se le echa el cuajo. A los 20 galones que estamos preparando les echamos tres taponadas de cuajo. A los veinte minutos se cuaja la leche.
4-Se corta la leche cuajada. Cuando está cuajada la leche, se corta para que suelte el suero. Se usa un colador para escurrir la borona. Se corta varias veces para escurrirla bien. Esto tarda aproximadamente una hora.
5-Se pica y se le añade sal. Picarlo es volverlo a cortar para salarlo cuando ya se le ha sacado bien el suero. Esto se hace dos o tres veces. Para hacer la borona, para cada 20 galones de leche se echan seis libras de sal.
6-Se echa a la caja y se tapa. El sólo va soltando el suero, pero siempre se mantiene fresco.


El nombramiento de la flor nacional tiene un origen religioso, similar al caso del madroño. Después de la primera epidemia de cólera que azotó al país, un obispo leonés dispuso que se debía adornar la Purísima Concepción de María con flores de madroño. En el caso del Sacuanjoche algunos lo utilizaron con este fin, sin embargo las personas de los pueblos decidieron adornar los altares de sus casas en tributo a sus santos patronos.
El árbol de Sacuanjoche tiene una altura de 15 metros, con ramas gruesas y látex lechoso, su corteza es externa y de color grisáceo, lisa y brillante que se torna áspera y agrietada con la edad.




Si está interesado puede tomar el tramo que va a San Juan del Sur, doblar a la izquierda en el kilómetro 140 ¼ y adentrarse unos 18 kilómetros buscando para Ostional. La vía está señalizada y deberán pasar 3 ríos de los cuales 2, y en especial el último, el de Escameca, es un poco difícil, pero en un 4x4 no habrá dificultad alguna. 




Da gusto sentir como la brisa del lago huele a flores, parece un jardín flotante. Hay guirnaldas de flores en los botes, en las islas, en el corazón de los fieles. Cada quién arregla a como puede su isla; la cuestión es celebrar al Señor.
Un chavalo, a los 7 años ya sabe andar un bote. Aquí vivimos de los pescaditos, aunque ahora pescamos poco. Las muchachas de por aquí nos compran y después ellas lo revenden en Granada. En esta punta que es un "corre vientos" vivimos 3 familias.








